WASHINGTON (apro) – En medio de las demandas de adolescentes y de la ciudadanía estadunidense de resolver el problema de la venta de armas, el presidente Donald Trump, se retractó de la propuesta que hizo de “armar a los maestros” para evitar masacres o asesinatos masivos en escuelas, como la que ocurrió la semana pasada en Parkland, Florida.

En una sesión en la Casa Blanca donde Trump escuchó las demandas y quejas de estudiantes, maestros y padres de familia, víctimas de la constante violencia con armas de fuego, el mandatario estableció como solución que en las escuelas haya personal armado con el objeto de contener lo antes posible a un agresor armado.

“Esto, obviamente es para gente muy adepta al manejo de una pistola, será un arma de portación oculta para los maestros que reciban entrenamiento especial. Estarán ahí (en las escuelas) y no se tendrá una zona libre de armas, una zona libre de armas para un maniático, porque todos ellos son cobardes, una zona libre de armas significa: vamos al ataque, porque las balas nos perseguirán”, dijo Trump ante los estudiantes, maestros y padres de familia el miércoles por la tarde en la Casa Blanca.

Como ya es costumbre en el presidente de Estados Unidos horas después de su declaración, en su cuenta personal de Twitter cambió de posición y negó haber dicho lo que dijo.

“Nunca dije ‘dénles armas a los maestros’, como lo establecieron los noticiarios falsos de (las cadenas de televisión) CNN y NBC. Lo que dije fue que se considerara la posibilidad que portaran armas ocultas los maestros adeptos a las pistolas con adiestramiento militar o experiencia en entrenamiento especial y solo los mejores, el 20% de los maestros”, escribió Trump la mañana de este jueves en el primero de cinco mensajes de Twitter.

La teoría del mandatario y de acuerdo con lo que expuso el miércoles en la Casa Blanca, es que personas que pretendan atacar centros escolares para cometer una masacre, lo pensarán dos veces antes de intentarlo a sabiendas de que en las aulas habrá maestros armados y con entrenamiento especial para contener con fuego a un agresor armado.

“Una escuela sin armas es un imán para la gente mala. LOS ATAQUES TERMINARÁN”, afirmó el presidente en su segundo mensaje.

La idea de Trump es que incluso será más barato contar con maestros armados que con guardias de seguridad en los centros de estudios, como ocurre en varias ciudades del país.

“La historia demuestra que una balacera en una escuela dura en promedio unos tres minutos. Le toma a la policía y al personal de rescate de cinco a ocho minutos llegar a la escena del crimen. Maestros y entrenadores altamente entrenados y adeptos a las armas resolverían el problema instantáneamente, antes que llegue la policía”, subrayó Trump.

Como consecuencia de la masacre de la semana pasada en la escuela secundaria de Parkland, Florida, donde fueron asesinadas 17 personas, adolescentes y jóvenes de casi todo Estados Unidos se han unido bajo el movimiento “Nunca Más (Never Again)”, para exigir a Trump y al Congreso un cambio a las leyes sobre la compra, portación y uso de armas de fuego.

La comunidad estudiantil, que ha generado una demanda nacional nunca registrada en Estados Unidos sobre el tema de las armas, podría obligar al Congreso federal a modificar las leyes.

Marchas contra la libre venta de armas

El próximo 14 y 24 de marzo, se llevarán a cabo en la capital estadunidense dos manifestaciones nacionales: la “Marcha Nacional Escolar” y la “Marcha por Nuestras Vidas”, respectivamente, con las que miles de participantes pretenden doblegar al Capitolio y a Trump para que modifiquen las leyes actuales sobre la venta de armas.

Por el momento, Trump y algunos republicanos, hablan de hacer más rigurosas las revisiones de antecedentes penales y de salud de personas que pretendan comprar armas, esto para evitar que criminales e individuos con deficiencias mentales puedan adquirir armamento.

Ni la Casa Blanca ni los republicanos, proponen una ley que detenga la venta de armas semiautomáticas ni automáticas, como el rifle R-15 que usó el asesino en Parkland Florida.

“Apoyaré fuertemente una legislación para la revisión amplia de antecedentes penales con énfasis en salud mental. Aumentar a 21 años la edad mínima para poder comprar un arma y poner fin a los dispositivos para transformar en automáticas a las armas”, matizó Trump en su penúltimo mensaje de Twitter la mañana de este jueves.

“Lo que no entiende mucha gente o no quiere entender, es que Wayne, Chris, que trabajan muy duro en el NRA (Asociación Nacional del Rifle) son Grandes Personas y Patriotas. Aman a nuestro país y harán lo correcto. HAGAN GRANDE A ESTADOS UNIDOS, OTRA VEZ”, agregó el presidente en su último mensaje.

La NRA es la agrupación más grande, poderosa e influyente de Estados Unidos que promueve la venta de armas y el lema de que al fuego se le contiene con fuego. La NRA aporta decenas de millones de dólares cada año a las campañas proselitistas de demócratas y republicanos.

FUENTE Proceso