Mi hija se llevo este pastel para la fiesta de clases de su escuela. Volvió triste porque nadie quiso comer, solo ella comió una rebanada.
En sus palabras ‘solo quisieron los demás, más bonitos, rellenos y decorados’. Ahí le enseñe que la vida es así, a veces aunque demos lo mejor va a haber a quien no le guste, así será en casa, relaciones, trabajo, etc.
Pero siempre tenemos que sacar el lado bueno de toda situación. Ella inmediatamente me pregunto «¿y cuál es el lado bueno de esto?»
Le respondí que en esta tarde lluviosa mama va hacer un café y vamos a tomarlo en familia. Ella comenzó a sonreír y a gritar «Eva, vamos a tomar café en familia».
No saben cuánto amo enseñar y aprender con mis hijos.
¡Como amo ser madre!