CAJEME, REHÉN DE UN SUPERSINDICATO

Por Rosa Lilia Torres

2009

Fue en 2009 cuando hubo transición en Sonora. El PRI perdía las elecciones ante el PAN con Guillermo Padres Elías, quien ganaba la Gubernatura de Sonora y en el sur del estado, en Cajeme, Manuel Barro Borgaro.

En ese entonces, aún se mantenía el dominio sindical del Oomapasc en manos del SUTSAC… las cosas cambiarían años más tarde.

2011

Fue en ese periodo de oposición para los partidos de derecha, el PRI, que se empezó a conformar la creación de un nuevo sindicato, en su desespero por inhibir esto, la administración panista con Pablo Willis al mando en el Oomapasc, quien corrió a seis trabajadores del organismo “por faltas al reglamento”, entre ellos, iba Silvia Godoy.

Silvia Godoy desmanteló al entonces SUTSAC y conformó en 2011 la creación del SUTOC (Sindicato Único de Trabajadores del Oompasc de Cajeme), ligado profundamente, no solamente en lo gremial si no en lo partidista a la CTM.

Los dimes y diretes continuaron, el organismo no quería firmar el contrato colectivo de trabajo y al restituir a Silvia Godoy y a cinco personas más, la guerra política disfrazada de social “continuó”.

El organismo operador se volvió presa y la víctima perfecta de negociaciones políticas y de enriquecimiento gremial a merced de un círculo muy cercano; el SUTOC se consolidó al interior.

Casualmente, fue en los trienios de extracción priista, cuando el SUTOC se benefició. ¿Casualidad o compromisos políticos?

Fue el periodo de Rogelio Díaz Brown cuando a los casi 7 meses, al recién creado SUTOC se le benefició con un contrato colectivo más generoso y oneroso que consistía en mayores prestaciones que el SUTSAC (Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Cajeme) lo que terminó siendo el tiro de gracia, pues terminó por ser su final al interior del Oomapasc.

En el gobierno con Faustino Félix Chávez al frente, Silvia Godoy pasó de ser una trabajadora despedida del organismo en 2011, a ser la primera lideresa sindical del SUTOC y regidora del cabildo de Cajeme en 2015-2018.

En esas vísperas, se encrudecieron acusaciones de diferentes personajes que señalaban enriquecimiento, licitaciones, proveedurías, puestos a la líder sindical y su cúpula cercana, a expensas del poder gremial y de las cuotas que los trabajadores afiliados pagaban, además del costo al erario que el organismo operador costeaba.

Acusaciones de amenazas y represalias en contra de las voces críticas, todo enrarecía aún más las cosas.

Septiembre 2019

Después de 8 años de creación, Silvia Godoy Vea es relegida bajo el cargo de Secretaria del Sindicato Único de Trabajadores del Oomapas de Cajeme por 449 adheridos a SUTOC-CTMdespués de un mes de campaña.

Enero 2020

Era de esperarse, al ganar la izquierda la alcaldía de Cajeme, las atribuciones onerosas pudieran tener ciertas repercusiones, Morena iba a querer aplicar la austeridad que tanto pregona y el sindicato, negociar aumentos para este año y de una pasadita “calentar los ánimos políticos” para la administración. Lo que ocasionó que la luna de miel, se acabara.

Según información emitida por personal sindicalizado del Oomapas de Cajeme, quienes por miedo a represalias temen dar a conocer su identidad, este medio de comunicación tiene en su poder una serie de documentos que detalla el contrato colectivo de trabajo 2018-2020 en donde se especifica los sueldos de la Secretaria General, Silvia Godoy Vea quien paso de ganar 8 mil pesos en 2012 a 40 mil 624 pesos mensuales en 2019, en caso de aprobarse el aumento se iría a 52 mil 811 pesos mensuales.

Alrededor de la Secretaria General hay cinco alfiles que se benefician, Mireya López Alcaraz, José Luis Arredondo Olivas, Jesús Ramón Gámez, Alma Cecilia Cuña Castelo y María Gpe. Muñoz Martínez.

Entre los anteriormente mencionados, se les da un adicional a su salario de 30% que representan 365 mil pesos anuales como otra percepción no integrada, de concretarse estas exigencias de los líderes que manejan el SUTOC, le costaría al organismo 1 millón 721 mil 772 pesos anuales.

Además, se les deben de pagar sus vacaciones a los seis miembros de la cúpula sindical, lo que representa un gasto de 75 mil 810 pesos anuales al organismo.

Sin mencionar, las “compensaciones especiales” que se le otorgan al sindicato, 73 mil pesos mensuales que distribuye entre sus empleados de confianza de forma discrecional, lo que tiene un costo anual para el organismo de 876 mil pesos… la pregunta es, ¿cómo y por qué lo reparten?

Y es que sin reserva y sin pensar en las lecturas, fue el pasado viernes cuando en horario de trabajo y en rueda de prensa en la CTM la lideresa del SUTSOC, Silvia Godoy Vea, apareció sin más preámbulos públicamente a lado de Luis Acosta Cárdenas, dirigente de la CTM, levantando la mano a “Chacho” Amavizca como aspirante a dirigente del PRI en Cajeme.

Según detallan las fuentes, la actual administración de MORENA busca eliminar la aportación de los 500 mil pesos anuales para la construcción de un edificio del sindicato, ya que, hasta el momento, desde la creación del SUTOC se han entregado al sindicato en los últimos 8 años, 4 millones de pesos y solamente se ha construido una barda de no más de 100 mil pesos.

Lo que seguramente pisó callos, según revelan fuentes cercanas al organismo y al interior del sindicato, la bomba explotó cuando se le notificó al SUTOC que se harían modificaciones al contrato con el objetivo de tener ahorros de millones de pesos anuales.

A raíz de eso, se encuentran las negociaciones bajo amenaza a huelga en los próximos días, lo que ocasionaría la paralización de los servicios de agua potable y de nueva cuenta, el ciudadano, usted, yo y su familia padecerían a merced de la política gremial disfrazada de lucha sindical.

Los ciudadanos actualmente mostramos repudio por las cúpulas que se crean al interior de los partidos políticos, sindicatos y familias de poder en el país que se sirven con la cuchara grande el presupuesto del pueblo.

Cajeme no está exento de estas viejas prácticas y hoy buscan mediante la presión sindical tomar la ciudad como rehén del vital líquido para lograr que sus agremiados sean marionetas para ser “moneda de cambio” para que sus líderes sigan exprimiendo el dinero público y hundiendo cada vez más al Oomapasc.

Lejos de la crítica por señalar en esta primera entrega de material periodístico, es señalar el costo que genera el mantener el súper sindicato del Oomapasc y sus líderes, la crítica y pregunta es, ¿en que beneficia esto a la ciudadanía que día con día padece el quebranto de un organismo que se ha vuelto el monumento al enriquecimiento a costillas de fugas, hundimientos, drenajes colapsados y quejas sin solucionar?




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