Cártel operará sin afectación

Cártel operará sin afectación

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La nueva recaptura de Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo, no afectará la operación del Cártel del Pacífico, como ocurrió tras su detención del 22 de febrero de 2014, explicó el investigador Martín Barrón.

El académico del Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE) dijo que antes de que se resuelva una posible extradición del capo, como la ha solicitado Estados Unidos, El Chapo debe pagar sus cuentas ante las autoridades mexicanas.

La estructura del cártel va a seguir igual, después de la captura de 2014, incluso dicho por la propia DEA (Agencia Antidrogas de Estados Unidos), el flujo de droga no se mermó en el año y cinco meses que estuvo preso en Almoloya.

“Eso quiere decir que a pesar de la aprehensión, de esta estrategia que se tiene del descabezamiento, el narcotráfico funciona como una empresa donde ya hay un relevo natural para cuando el líder sea detenido o privado de la vida, tener a un sustituto ya preparado”, explicó Barrón.

De acuerdo con investigaciones de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), de la Procuraduría General de la República (PGR), existen dos cabezas visibles operativas en el Cártel del Pacífico, tras Guzmán Loera.

El primero es Ismael Zambada García, alias El Mayo, El del Sombrero, El Quinto Mes o el Padrino, originario de El Salado, Sinaloa, y socio principal de Guzmán Loera en la operación del grupo criminal.

Para las autoridades el paradero de este sospechoso ha sido una incógnita y únicamente se tienen reportes de que a lo largo de los años se ha mantenido oculto en diferentes puntos de la sierra de Sinaloa, desde donde ha logrado mantener el control y operación del grupo criminal.

Las investigaciones no han logrado la ubicación del capo, pero sí de tres de sus hijos quienes fueron detenidos en diferentes momentos, en Estados Unidos y en el territorio nacional.

En 2009 se capturó a Jesús Vicente Zambada Niebla, quien fue extraditado a Estados Unidos al año siguiente, donde se declaró culpable de asociación ilícita para poseer cocaína y mariguana con objetivo de distribución ante una corte federal.

Posteriormente, en diciembre de 2014 se detuvo a Serafín Zambada en el cruce fronterizo de Sonora y Arizona, en Estados Unidos; y meses después se declaró culpable ante una Corte Federal en San Diego, California, de introducir cien kilos de cocaína pura y una tonelada de mariguana.

En noviembre de 2014 fue capturado Ismael Zambada Imperial, El Mayito Gordo, otro de los hijos del capo, quien fue internado en el Centro Federal de Readaptación Social número 3, Occidente, en Puente Grande, Jalisco, y sobre quien pesa una orden de extradición.

El otro líder operativo del Cártel del Pacífico es Dámaso López Núñez, alias El Licenciado, quien estudió Derecho en la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Ocupó diversos cargos en el servicio público, hasta llegar a la jefatura de seguridad del penal federal de Puente Grande, Jalisco, en 1999, donde operó la fuga de Guzmán Loera en enero de 2001.

El investigador Martín Barrón explicó que antes de definirse la posible extradición de Guzmán Loera, se debe concluir con la investigación de su segunda fuga, ocurrida el 11 de julio del año pasado. “Él tiene juicios pendientes en México, de hecho la fuga forma parte de una investigación que se tiene que realizar en el país”.

Redacción

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