Claudia: hija, madre, esposa y la primer Gobernadora de Sonora

Claudia: hija, madre, esposa y la primer Gobernadora de Sonora

[quote]Crónica de una entrevista[/quote]

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Por Rosa Lilia Torres

Todo estaba listo la noche anterior, Larsa Noticias tenía la exclusiva: Realizar la primera entrevista a la Gobernadora Claudia Pavlovich Arellano, desde la comodidad de su casa para que, entre amigas, platicara sobre su primer año al frente de Sonora, el primer año de la primera mujer en gobernar el Estado.

La encomienda no era fácil, las preguntas eran muchas y la responsabilidad enorme, definitivamente salir a realizar transmisiones no es cosa de todos los días, pero cuando se tiene un gran equipo, las cosas fluyen.

Y lo logramos, después de algunos cambios ahí estábamos todos, el equipo técnico, directivos, personal de apoyo y cuatro mujeres que día a día vivimos la noticia y la transmitimos: Soledad Durazo, Claudia Pérez, María del Socorro Rodríguez y su servidora Rosa Lilia Torres.

En lo personal estaba ansiosa, y eso es porque siempre he sentido admiración hacia aquellas mujeres que se abren camino en un ambiente profesional complicado y adverso, pero más aún en un estado  clasificado como machista ante los ojos de todos, pero que sin dudarlo, después de las elecciones donde ella ganó hace un año jamás volvería  a serlo.

Las personas que sabían que acudiría me preguntaban: “Se tienen que ir muy guapas, porque ella estará muy elegante como siempre”, ¿Que le vas a preguntar? ¿Y dónde vive la gobernadora de Sonora? ¿Vive en la casa de gobierno? ¿Cómo ira a  ir vestida?, Yo respondía: “Seguramente platicaré con ella de lo que me pregunta a mí la sociedad en el noticiero todo el tiempo”, “seguramente ira muy bien vestida como todo el tiempo”, “No vive en la casa de gobierno porque decidió pasarla a convertirse en una especie de museo, sala de exposiciones abierta a eventos de caridad y filantrópicos que dejen beneficio social”.

Tal vez, muchos conocen la faceta dura de la gobernadora, pero según señalan sus allegados, ella renunció a tener ciertos beneficios con tal de estar cerca y al pendiente de sus padres, el doctor Miguel Pavlovich Sugich y  doña Alicia Arellano Tapia.

Por ello se quedó  en su casa de siempre, donde inició su carrera política y su  vida en matrimonio a lado de Sergio Torres Ibarra, creando un hogar donde nacieron sus tres hijas, Claudia, Ana y Gabriela, en el bulevar Alatorre, casi esquina con Gómez Farías en la colonia Pitic de Hermosillo, la capital del Estado. 

Su casa  no es muy distinta a las del sector, quizás la diferencia es hoy la cantidad de guardias que caminan sobre la banqueta; situación que resulta natural para los vecinos que saben que ahí vive la mujer más importante de Sonora.

Nos  abrieron las puertas, un jardín cuidado engalana la entrada y al fondo un cuarto con paredes de cristal para tener la mejor de las vistas. La decoración bastante moderna, pero sin caer en la extravagancia.

Cuadros, accesorios de suma elegancia y detalles que cautivan en la primera mirada, un sofá grande de color gris rodeado de cojines serviría de set para la encomienda.

Todas puntuales, todas con la encomienda personal de tener la mejor pregunta, pero con la madurez necesaria para realizar un trabajo en equipo.

Después de las últimas indicaciones de la parte técnica, algunas personas de su extrema confianza nos avisaron que ya estaba lista… y así llegó el momento, la gobernadora de Sonora apareció de una manera elegante pero sencilla, con colores que detonan seguridad y paz, una falda verde era complemento ideal de una blusa blanca con detalles muy femeninos; el cabello a su estilo, sencillo sin nada desorbitado, perlas de accesorios y maquillaje natural.

Gobernar y ser madre no es tarea fácil, mientras nos acomodábamos para la entrevista, se asomó su niña Gabriela, la más pequeña y como toda mamá sonorense le dijo;  “saluda hija”, y con voz tímida se escuchó  “buenos días”, sin ocultar lo extraño que para alguien de su edad resulta esa invasión de su espacio, en su intimidad.

Se catalogó una amante de los animales, me confesó que ella siempre había crecido con mascotas. Bruno y Wera  son sus dos perros labradores y la más pequeña una Cocker Spaniel llamada Cala.

Algo que me llamó la atención cuando estábamos a punto de iniciar, fue que la energía eléctrica del lugar se prendía y apagaba cada cierto tiempo. Cuando llegó Claudia señaló “¿Hace calor, verdad?” y dijo espérenme a ver y fue personalmente hasta donde estaba el aire acondicionado para dejar estable una velocidad, pero en su trayecto decía “Mi esposo la apaga desde su celular con una aplicación para ahorrar energía eléctrica porque el paga la luz (en tono de risa)”.

Ya iniciada, la entrevista habló de su reconciliación con las etnias, la importancia que representó el diálogo cordial con el que su gobierno se ha acercado y los resultados que hasta hoy se han tenido, sabe que en el Sur de Sonora hay un trabajo arduo por realizar y aseguró, no será de la noche a la mañana remediar lo que por años dejaron en el olvido.

Le gusta el danzante Yaqui y tiene planes para él, disfruta de las carreteras que hoy están mejor gracias al trabajo constante y a la participación del Gobierno Federal y Estatal, reconoció el problema del gasoducto y la situación que hoy enfrenta su gobierno ante tanto desfalcó y mano sucia, por ello dijo, se trabaja en lo primero, en limpiar la casa para continuar con lo importante.

Sin titubeos dijo estar consciente del trabajo que hoy emprende y del reto que ello implica más cuando se tiene el enojo y la desconfianza de los sonorenses que vienen arrastrando un sexenio muy complicado donde, con acciones, desgastaron la credibilidad de los gobernantes.

Y no se olvidó de la transparencia, pues sabe que las cosas se deben hacer bien, por ello lanzó una advertencia a su equipo de funcionarios “La Fiscalía Anticorrupción es creada para los que se fueron pero también para los que están”, así que nada, ni nadie por encima de la ley, enfatizó mientras el silencio se hacía presente.

Temas hubo muchos, no habló de cifras pues sabe que la gente quiere más hechos y menos números, por ello aseguró estar enfocada en lo que viene, pues sabe que promesas pueden hacer muchos pero resultados pueden entregar pocos.

Y así concluimos la plática, al  menos eso fue  para mí, una plática de amigas que admiran el trabajo de una mujer muy similar a todas con triple jornada laboral: Trabajo, esposo e hijas, pero con un compromiso tan diferente al de las demás: Gobernar un Estado.

Redacción

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