¿QUÉ VIENE TRAS LA DESTITUCIÓN DE PEDRO CASTILLO Y EL NOMBRAMIENTO DE DINA BOLUARTE COMO PRESIDENTA DE PERÚ?

 

El presidente de Perú, Pedro Castillo, fue detenido y apartado de su cargo, este miércoles, después de anunciar, mediante un discurso, la disolución del Congreso y decretar un Gobierno de excepción.

Después de emitir el mensaje, el mandatario se presentó ante la prefectura (institución encargada de mantener el orden público) para solicitar garantías.

Posteriormente, la foto de Castillo detenido le dio la vuelta al mundo. En la instantánea se puede apreciar al político sentado en un sofá negro mientras lee una revista.

De acuerdo con el artículo 117 de la Constitución peruana, el presidente en ejercicio solo puede ser acusado por cuatro causas: «Traición a la patria; por impedir las elecciones presidenciales, parlamentarias, regionales o municipales; por disolver el Congreso, salvo en los casos previstos en el artículo 134 de la Constitución, y por impedir su reunión o funcionamiento, o los del Jurado Nacional de Elecciones y otros organismos del sistema electoral».

¿Qué viene tras la destitución de Pedro Castillo?

Tras la destitución de Castillo, José Williams Zapata, presidente del Congreso de Perú, confirmó que la actual vicepresidenta de la nación, Dina Boluarte, debía asumir el cargo. Por ello, la funcionaria fue convocada por el Congreso para tomar posesión como presidenta de Perú a las 3:00 p.m. (hora local).

Boluarte, de 60 años de edad, fue juramentada como presidenta de Perú en medio de la crisis política que vive el país latinoamericano, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar el cargo de jefa de Estado.

“Me comprometo ante el país a luchar porque los nadies, excluidos y ajenos tengan la oportunidad y el acceso que históricamente se les ha negado (…) enfrentaré la corrupción y defenderé la democracia de Perú”, manifestó la presidenta interina.

Ahora, Boluarte afrontará diversos problemas que acabaron condenando al maestro rural, principalmente el de la atomización del Congreso y la dificultad para formar una Administración con apoyos suficientes para desarrollar su agenda.

Su mandato finalizaría con el llamado a las siguientes elecciones presidenciales que se llevarían a cabo en el 2026.

Por su parte, Castillo seguirá siendo investigado por presuntos delitos de corrupción que involucran a miembros de su familia.

Como se recordará, el pasado mes de octubre, la Fiscalía peruana presentó una denuncia constitucional en su contra, señalándolo de liderar «una organización criminal» para enriquecerse con contratos del Estado.

Fuente: NTN24.